LOS ÁNGELES — El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está utilizando nuevas tácticas para detener inmigrantes en Estados Unidos, con operaciones menos visibles y más rápidas que las grandes redadas que marcaron etapas anteriores de la política migratoria del gobierno de Donald Trump.
Una investigación publicada este lunes señala que los agentes ahora aparecen con mayor frecuencia en lugares de la vida cotidiana, como calles, estaciones de servicio, lugares de trabajo, aeropuertos y otros espacios públicos.
El cambio busca reducir el impacto mediático de los operativos, pero no significa una disminución de las detenciones. Por el contrario, la investigación sostiene que ICE está deteniendo actualmente a más inmigrantes que antes.
Arrestos más rápidos y menos visibles
Durante la etapa anterior de la ofensiva migratoria, las operaciones de ICE estuvieron marcadas por vehículos blindados, grandes despliegues de agentes y redadas que llamaban la atención de comunidades enteras.
Ahora, el enfoque es diferente. los agentes del ICE aparecen de repente en los lugares más concurridos por los inmigrantes, o cuando estos apenas salen de sus casas o entran y abandonan sus lugares de trabajo o donde realizan actividades diarias.
La investigación describe detenciones que pueden producirse en cuestión de minutos. Algunos inmigrantes han sido arrestados cuando salían de sus viviendas, llevaban a sus hijos a la escuela, acudían al trabajo o incluso mientras cargaban combustible.
“Las detenciones están ocurriendo rápidamente”, explicó Willis, un experto citado en la investigación de The Guardian, al describir operaciones que pueden completarse en aproximadamente 90 segundos.
La estrategia también incluye una mayor colaboración entre ICE y las agencias locales de seguridad.
Mexicanos y centroamericanos, entre las comunidades en alerta
El cambio de estrategia tiene especial importancia para las comunidades latinoamericanas, incluidas las de origen mexicano y centroamericano, que tienen una presencia significativa en estados como California, Texas, Nueva York y otros territorios donde se han intensificado las operaciones migratorias.
La investigación señala que ICE ha ampliado sus acuerdos con agencias policiales estatales y locales mediante el programa 287(g). Para mediados de septiembre, la agencia había firmado más de 2,500 acuerdos de este tipo.
Abogados de inmigración consultados expresaron preocupación porque algunos operativos pueden involucrar a personas con diferentes situaciones migratorias.
Un caso citado en la investigación corresponde a un ciudadano estadounidense nacido en Denver que fue deportado a México después de ser detenido durante una parada de tráfico. Sus abogados posteriormente demostraron su ciudadanía y el gobierno acordó permitir su regreso al país.
La situación ha generado preocupación sobre posibles errores de identificación y perfiles raciales, especialmente en comunidades hispanas.
ICE amplía su capacidad operativa
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), organismo que supervisa a ICE, cuenta ahora con una fuerza mucho mayor.
Según la investigación, el Congreso asignó 75,000 millones de dólares para fortalecer las operaciones de seguridad fronteriza e inmigración, mientras que ICE incrementó su personal a más de 22,000 agentes y empleados.
La agencia también ha ampliado la cooperación con policías locales, alguaciles, patrullas de carreteras y otras dependencias.
DHS, sin embargo, se ha negado a revelar detalles sobre sus métodos operativos y ha señalado que no comenta públicamente sus estrategias de aplicación de la ley.
Nuevas vías para acelerar las deportaciones
El cambio en las tácticas de arresto coincide con otras medidas de la administración Trump destinadas a aumentar el número de personas que pueden ser detenidas y deportadas.
Entre ellas están las llamadas audiencias masivas en tribunales de inmigración, algunas programadas con poca anticipación. Los inmigrantes que no se presentan pueden recibir órdenes de deportación en ausencia.
De acuerdo con los datos citados en la investigación, los jueces emitieron 53,808 órdenes de expulsión en ausencia durante junio, un aumento del 55 % respecto del período anterior analizado.
La administración también ha impulsado deportaciones hacia terceros países y ha buscado poner fin a determinadas protecciones migratorias temporales.
Incertidumbre para los inmigrantes
Para las familias inmigrantes, el nuevo escenario significa que las detenciones pueden producirse sin los grandes operativos que anteriormente permitían a las comunidades identificar rápidamente una redada.
La investigación señala que abogados de todo el país enfrentan dificultades para aconsejar a sus clientes porque las políticas y criterios de detención pueden cambiar rápidamente.
El temor también se extiende a personas que tienen procesos migratorios pendientes o algún tipo de protección legal.
Para los mexicanos y centroamericanos que viven en Estados Unidos, especialmente quienes residen en comunidades con fuerte presencia latina, el mensaje es claro: la reducción de la visibilidad de ICE no significa una reducción de la actividad migratoria.
Las operaciones ahora pueden ser más discretas, rápidas y difíciles de detectar.



