Las autoridades de California iniciarán reparaciones de emergencia tras los daños provocados por las fuertes olas. Trece viviendas recibieron etiquetas rojas y continúan las medidas de evacuación en sectores vulnerables.
Long Beach, California | 13 de octubre de 2026.
Las fuertes olas y la erosión costera han causado importantes daños en la península de Long Beach, en el condado de Los Ángeles, donde varias viviendas quedaron expuestas al avance del mar y partes del paseo costero resultaron destruidas.
Las autoridades municipales anunciaron el inicio de reparaciones de emergencia este martes para reforzar el paseo marítimo y las estructuras de protección de la costa. Los trabajos buscan reducir el riesgo de nuevos daños ante la posibilidad de que continúe el fuerte oleaje.
Según los reportes difundidos por medios locales, 13 viviendas recibieron etiquetas rojas, una clasificación que indica que las propiedades no son seguras para entrar. Otro inmueble recibió una etiqueta amarilla, que restringe su uso.
Las olas golpean viviendas y destruyen infraestructura
La península de Long Beach ha sufrido varias semanas de oleaje intenso y erosión costera. Los últimos episodios, asociados a los efectos de la tormenta tropical Rachel, agravaron los daños en las zonas residenciales más cercanas al océano.
Las olas superaron las barreras de protección, arrastraron arena y provocaron inundaciones en algunas propiedades. En determinados puntos, los daños dejaron expuestas partes de las viviendas y comprometieron la estabilidad de las estructuras.
El paseo costero también sufrió nuevos desprendimientos. Los equipos municipales trabajan para asegurar las áreas afectadas y evitar que el agua siga penetrando en las propiedades.
Autoridades mantienen medidas de evacuación
Los equipos de emergencia continúan evaluando las viviendas y las estructuras que podrían colapsar. Las autoridades mantienen órdenes de evacuación en algunos sectores y advertencias para residentes de otras áreas vulnerables.
La ciudad ha restringido el acceso a las zonas más afectadas para facilitar las inspecciones y permitir que los equipos trabajen con seguridad.
El alcalde de Long Beach, Rex Richardson, reconoció la gravedad de la situación y la incertidumbre que enfrentan las familias desplazadas.
“No estamos fuera de peligro todavía”, advirtió el funcionario, según declaraciones recogidas por medios locales.
La ciudad ha distribuido miles de sacos de arena y mantiene equipos dedicados a retirar sedimentos, despejar desagües y reforzar las zonas expuestas al oleaje.
Reparaciones podrían costar millones de dólares
El costo estimado de las reparaciones de emergencia en el paseo costero y las estructuras de contención aumentó a entre 1.5 y 3.6 millones de dólares, según información divulgada por FOX 11.
Los fondos procederán de las reservas municipales destinadas a proyectos costeros. Además, las autoridades preparan un proyecto para recuperar arena y reforzar la playa, con el propósito de crear una barrera natural frente a futuras marejadas.
La recuperación podría extenderse durante semanas o meses, dependiendo de las condiciones del mar y de los resultados de las inspecciones.
La costa sigue expuesta a nuevos episodios de oleaje
Los daños en Long Beach reflejan la vulnerabilidad de las comunidades costeras ante la erosión y las marejadas intensas.
Las autoridades piden a los residentes respetar las restricciones de acceso y mantenerse atentos a las alertas oficiales. También recomiendan evitar las zonas inundadas y las estructuras que presentan daños.
Por ahora, los inspectores continúan evaluando el estado de las viviendas afectadas. La ciudad no ha establecido una fecha definitiva para que todos los residentes evacuados puedan regresar a sus hogares.




