LOS ÁNGELES — California declaró el estado de emergencia ante el fortalecimiento de El Niño, un fenómeno climático que podría provocar una temporada de lluvias especialmente intensa y peligrosa durante los próximos meses.
El gobernador Gavin Newsom anunció la medida el lunes 21 de septiembre y ordenó movilizar recursos estatales para preparar a las comunidades antes de que aumenten las tormentas.
Los pronósticos federales señalan que existe un 75% de probabilidad de que este El Niño sea más fuerte que cualquier otro registrado desde 1950. Además, hay más de un 90% de posibilidades de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno.
California se prepara antes de las tormentas
La declaración de emergencia permitirá acelerar trabajos de prevención y movilizar equipos en las zonas consideradas de mayor riesgo.
Las autoridades preparan suministros para combatir inundaciones, incluidos sacos de arena y bombas. También se colocarán equipos para cierres de carreteras, control del tráfico y remoción de nieve en áreas vulnerables.
La Guardia Nacional de California también está preparada para apoyar operaciones de rescate, respuesta a inundaciones, ingeniería y logística si las condiciones lo requieren.
“No estamos esperando a que las tormentas de esta temporada lleguen a nuestra puerta”, afirmó Caroline Thomas Jacobs, directora de Cal OES, al explicar la estrategia de preparación anticipada.
¿Qué riesgos enfrenta California?
El fenómeno podría provocar lluvias intensas, fuertes vientos, nieve en las montañas, inundaciones, deslizamientos de tierra, flujos de lodo y oleaje peligroso.
Las autoridades también advierten sobre posibles cortes de electricidad, cierres de carreteras y daños en viviendas, negocios e infraestructura.
El riesgo aumenta en zonas costeras y en comunidades ubicadas debajo de laderas que fueron afectadas recientemente por incendios. Las lluvias intensas pueden arrastrar cenizas, tierra y escombros hacia zonas habitadas.
El sur de California ya enfrenta daños
La preocupación no es solamente una posibilidad futura.
Durante las últimas semanas, fuertes oleajes provocaron daños en diferentes puntos de la costa del sur de California.
Laguna Beach, Dana Point y Carlsbad declararon emergencias locales por la erosión costera. En Long Beach, las fuertes olas dañaron sectores del malecón y del sistema de protección costera.
En Orange County, las autoridades también trabajan para reforzar las playas antes de la llegada de las próximas tormentas.
La situación preocupa especialmente porque el estado espera nuevas tormentas durante el otoño y el invierno.
Los Ángeles permanece en alerta
Para el área de Los Ángeles, uno de los principales riesgos será la combinación de lluvias intensas, inundaciones repentinas y deslizamientos.
Las comunidades cercanas a laderas y zonas que sufrieron incendios deberán mantenerse especialmente atentas.
El estado también busca acelerar proyectos de protección de costas y reducir los riesgos para carreteras e infraestructura crítica.
Autoridades piden prepararse desde ahora
El gobierno estatal recomienda a los residentes no esperar hasta la llegada de las primeras grandes tormentas.
Entre las principales medidas están:
- Registrarse en los sistemas locales de alertas de emergencia.
- Conocer si la vivienda o el lugar de trabajo se encuentra en una zona de inundación.
- Limpiar drenajes, canaletas y desagües.
- Preparar un plan de evacuación.
- Tener suministros de emergencia disponibles.
- Mantenerse informado sobre los pronósticos.
- Nunca conducir por una carretera inundada.
El Niño no significa que todas las zonas tendrán inundaciones
Las autoridades también aclaran que El Niño no garantiza que California tendrá un invierno lluvioso ni que todas las regiones sufrirán inundaciones.
El fenómeno aumenta el riesgo de determinadas condiciones meteorológicas, pero la intensidad y ubicación de cada tormenta no pueden predecirse con exactitud con meses de anticipación.
Sin embargo, la combinación de un El Niño potencialmente excepcional y los daños que ya sufrió la costa ha llevado al estado a actuar con anticipación.
California quiere estar preparada antes de que llegue la próxima gran tormenta.
La declaración de emergencia permitirá coordinar recursos estatales, acelerar trabajos de protección y apoyar a las comunidades que podrían enfrentar inundaciones, deslizamientos y daños costeros durante los próximos meses.



