El senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham, murió la noche del sábado a los 71 años. El legislador era uno de los aliados políticos más cercanos del presidente Donald Trump.
La oficina del senador informó que Graham falleció tras una «breve y repentina enfermedad».
En un comunicado publicado este domingo en redes sociales, su familia agradeció las muestras de apoyo y las oraciones. Además, pidió privacidad durante este difícil momento.
Donald Trump lamenta la muerte de Lindsey Graham
El presidente Donald Trump expresó su pesar por la muerte de Lindsey Graham, a quien consideraba un amigo cercano y «como un miembro de la familia».
El mandatario describió al senador como un «verdadero patriota estadounidense» y aseguró que «se le echará mucho de menos».
«Si quería conseguir algo, si creía que tenía razón y había gente en su contra, podía ser muy duro, la verdad. Pero era una buena persona», afirmó Trump.
El presidente también reveló que habló con Graham el sábado por la noche, después de que el senador regresó de un viaje a Ucrania.
«Sonaba un poco cansado, pero perfecto», recordó.
Tras conocer el fallecimiento del legislador, Trump ordenó que las banderas de Estados Unidos ondeen a media asta hasta el próximo sábado por la noche.
Lindsey Graham fue una figura influyente del Partido Republicano
Antes de llegar al Senado, Lindsey Graham sirvió en la Cámara de Representantes. En 2002 fue elegido senador por Carolina del Sur.
Con el paso de los años se convirtió en una de las voces más influyentes de Washington en materia de política exterior. Durante su carrera defendió en numerosas ocasiones las intervenciones militares de Estados Unidos en el extranjero.
Su cercanía con Donald Trump lo llevó a convertirse en uno de sus principales asesores en asuntos relacionados con Irán y Rusia.
El viernes, tras regresar de un viaje a Ucrania, donde sostuvo reuniones con el presidente Volodymyr Zelensky, anunció un acuerdo con la administración Trump para impulsar un nuevo paquete de sanciones contra Rusia.
Como presidente del Comité de Presupuesto del Senado, Graham desempeñó un papel relevante durante el segundo mandato de Trump.
Además de su influencia sobre el presidente, mantenía un fuerte liderazgo entre los senadores republicanos. Sus colegas reconocían su capacidad para influir en las decisiones políticas de la Casa Blanca.
Lindsey Graham también era conocido por su sentido del humor, que utilizaba con frecuencia para aliviar las tensiones durante las negociaciones políticas.

