La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, prometió luchar con los salvadoreños amparados al TPS en la ciudad por lograr la extensión del programa.
La edil afirmó que tras 25 años de vivir en el condado, los salvadoreños con TPS han formado familias, creado negocios, pagado impuestos y ayudado a impulsar los vecindarios y la economía angelina.
Poner fin al TPS es injusto afirma la alcaldesa
La munícipe expuso que la decisión del presidente Trump de finalizar el Estatus de Protección Temporal para los salvadoreños es injusto y un ataque a las familias que tanto le han dado al país y a su ciudad.
«No solo han construido sus vidas en Los Ángeles; han ayudado a construir la propia ciudad de Los Ángeles», dijo a través de un comunicado.
“Por eso, poner fin al TPS no es solo injusto: es un ataque contra las familias, los trabajadores, los estudiantes y las comunidades que hacen que esta ciudad sea lo que es», agregó.
Consecuencias se sentirán en Los Ángeles
Tras indicar que no hay ninguna crisis que justifique el cierre de la protección migratoria, Bass explicó que los efectos de la mala decisión la sentirán las empresas y entidades de servicio.
“Las consecuencias se sentirán en todo Los Ángeles y el sur de California, afectando a nuestros hospitales, restaurantes, obras de construcción, pequeñas empresas y sectores de servicios», afirmó.
Alcaldesa pide al Congreso actuar
Para evitar la incertidumbre y preocupación de los salvadoreños, la funcionaria municipal pidió al Congredo actuar de inmediato y abrir el camino a la ciudadanización.
«El Congreso debe actuar ahora. Las personas que han vivido, trabajado, criado familias y contribuido a este país durante décadas merecen más que una protección temporal que pueda utilizarse como moneda de cambio política», destacó.
“Merecen una vía permanente hacia la ciudadanía», insistió la jefa de la comuna angelina.
Además, indicó que su alcaldía no se quedará de brazos cruzados mientras los salvadoreños son marginados, porque lo»cuando sus familias se ven amenazadas, nuestra ciudad está con ellos».
«Estaremos con ellos en esta lucha y no permitiremos que la enfrenten solos», finalizó.
Según datos que maneja la alcaldíade Los Ángeles, el Estado de California alberga a unos 55,000 beneficiarios salvadoreños del TPS, incluidos miles que viven en Los Ángeles.
Según el comunicado de la alcaldesa, privarlos de su estatus legal y de su autorización de trabajo pone en riesgo sus medios de subsistencia, hogares, negocios y su futuro.
Además, los padres podrían verse separados de sus hijos nacidos en Estados Unidos, los trabajadores podrían perder sus empleos y familias que han contribuido a nuestras comunidades podrían verse sumidas en el miedo y la incertidumbre, concluye el comunicado.



