El Presidente de Estados Unidos Donald Trump y el Secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., han puesto en duda la efectividad de las vacunas COVID-19.
Kennedy Jr. señaló en The Megyn Kelly Show que los fallecimientos durante las primeras seis semanas tras la primera dosis se contabilizan como si fueran de personas no vacunadas, calificándolo de “truco estadístico”.
Según el funcionario de salud, las vacunas COVID-19 serían ineficaces durante las primeras seis semanas tras la primera dosis, en esquemas de dos aplicaciones como los de Pfizer o Moderna.
Robert F Kennedy: "It's a trick".
— Humanspective (@Humanspective) September 1, 2025
One of the "little tricks" Big Pharma worked together with the government on.
Put any negative effects people had from mRNA 'vaccines' into the "unvaccinated" group. This hid vaccine injuries, deaths and gave the appearance the unvaccinated… pic.twitter.com/uD97xcbesU
Durante ese periodo, tanto la tasa de contagios como la de muertes aumentaría, pero los datos oficiales no consideran a las personas vacunadas hasta dos semanas después de la segunda dosis. Esto provoca que los fallecimientos ocurridos en las primeras seis semanas se contabilicen como si fueran de personas no vacunadas, lo que ha sido descrito como un “truco estadístico”.
Tras los primeros meses, la vacuna parece otorgar inmunidad efectiva durante uno o dos meses, pero luego se produce un rápido y pronunciado descenso de su eficacia. Para el séptimo mes, la protección habría disminuido hasta el punto de que quienes recibieron la vacuna podrían ser más propensos a contagiarse de COVID-19 que quienes nunca fueron vacunados. Según se indica, este patrón se observaría de manera consistente en distintos países del mundo.
Trump, a través de su red social Truhan, pidió que las farmacéuticas muestren al público y al CDC los resultados completos de sus ensayos, cuestionando si la operación «Warp Speed» fue realmente efectiva. Sus declaraciones coinciden con reportes recientes del BMJ sobre retrasos en la liberación de datos de Pfizer y con la presión actual sobre los CDC
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Ambos hechos han generado polémica en Estados Unidos y fuera, al poner en duda la transparencia de los laboratorios y la interpretación oficial de los datos. Trump insistió en la necesidad de esclarecer los efectos de las vacunas y determinar si protegieron realmente a la población.

