El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó de nuevo a Irán para que abra, de inmediato, el estrecho de Ormuz o destruirá por completo su infraestructura energética.
El mandatario también adelantó que, de no llegarse a un acuerdo pronto, “podría” atacar todas las plantas desalinizadoras, que abastecen de agua potable a la población iraní, las cuales no se han tocado por razones humanitarias.
“Se han logrado grandes avances, pero si por alguna razón no se llega pronto a un acuerdo, lo cual es probable, y si el estrecho de Ormuz no se abre inmediatamente al tráfico marítimo, concluiremos nuestra estancia en Irán destruyendo por completo todas sus centrales eléctricas, pozos petrolíferos y la isla de Jark (¡y posiblemente todas las plantas desalinizadoras!), que deliberadamente aún no hemos tocado”, reiteró.
Trump aclaró que los nuevos ataques serían en represalia “por los numerosos soldados y otras personas que Irán ha masacrado durante los 47 años de ‘Reinado del Terror’ del antiguo régimen”.
Al inicio de su mensaje, el presidente expuso que mantiene conversaciones serias con el nuevo régimen, encabezado por Mojtabá Jameneí, quien es más razonable para acabar con el conflicto.
“Estados Unidos de América está en conversaciones serias con un régimen nuevo y más razonable para poner fin a nuestras operaciones militares en Irán”, acotó.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero pasado por Estados Unidos e Israel contra de la nación islámica, entró a su quinta semana, y sus efectos económicos, especialmente el alto precio del petróleo, han encarecido el costo de la vida en todo el mundo.

