El oficial del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), Didarul Islam, de 36 años, murió heroicamente ayer tras intervenir fuera de servicio en un tiroteo masivo ocurrido en el número 345 de Park Avenue, en Midtown, Manhattan, New York.
Islam, inmigrante de Bangladesh y padre de dos hijos con un tercero en camino, fue abatido por Shane Tamura, un hombre de 27 años con historial documentado de enfermedades mentales. En el ataque perpetrado murieron cinco personas: el agresor, el policía y tres víctimas más.
Tamura utilizó un rifle tipo M4, lo que vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el acceso a armas de alto poder, especialmente en estados como Nevada,su lugar de origen, que carecen de regulaciones estrictas en comparación con Nueva York.
El agresor se quitó la vida dentro del edificio tras abrir fuego indiscriminadamente. Este hecho ocurre en un contexto de creciente violencia urbana y revive la preocupación tras el asesinato del CEO de UnitedHealthcare en la misma zona a finales de 2024.
La etiqueta #FidelisAdMortem (“Fiel hasta la muerte”) acompañó la publicación oficial del NYPD, evocando la histórica consigna de lealtad policial y recordando los peligros que enfrentan los agentes más allá de su horario laboral.
Police Officer Didarul Islam represented the very best of our department.
— NYPD NEWS (@NYPDnews) July 29, 2025
He was protecting New Yorkers from danger when his life was tragically cut short today.
We join in prayer during this time of incomprehensible pain. We will forever honor his legacy.#FidelisAdMortem pic.twitter.com/vkBZetsz2N
Fotografia cortesia de New York City Police Dept
