El expresidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, envió este sábado un mensaje conciliador hacia China en medio de las recientes tensiones comerciales y financieras que han afectado a los mercados internacionales.
En una publicación en su red social, Trump escribió:
“¡No se preocupen por China, todo estará bien! El muy respetado presidente Xi solo tuvo un mal momento. Él no quiere una depresión para su país, y yo tampoco. ¡Estados Unidos quiere ayudar a China, no perjudicarla!”
Las declaraciones de Trump llegan en un contexto de incertidumbre económica global, tras semanas de especulación sobre una posible recesión en China y su impacto en la economía estadounidense.
Analistas interpretan las palabras del exmandatario como un intento de rebajar la tensión y posicionar su imagen como líder pragmático ante el panorama internacional, especialmente en un año en el que las relaciones bilaterales con Pekín son tema recurrente en el debate político estadounidense.
Aunque Trump no ocupa actualmente un cargo público, su influencia dentro del Partido Republicano y su papel como potencial candidato presidencial en 2026 hacen que cada una de sus declaraciones tenga repercusiones políticas y económicas inmediatas.
Ni la Casa Blanca ni el gobierno chino han emitido comentarios oficiales sobre el mensaje. Sin embargo, en medios de comunicación estatales chinos se destaca el tono “amistoso” de Trump, contrastando con las fricciones que caracterizaron parte de su mandato anterior.

