Corte de Apelaciones de California autoriza fin del TPS para hondureños, nicaragüenses y nepalíes en EE. UU.
Un total de 60 mil migrantes de Honduras, Nicaragua y Nepal enfrentan un futuro incierto en Estados Unidos tras la decisión del Noveno Circuito de Apelaciones de California de aprobar ayer 19 de agosto la solicitud del gobierno del presidente Donald Trump para poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con estimaciones oficiales, alrededor de 51 mil hondureños, 3 mil nicaragüenses y 7 mil nepalíes perderían la protección migratoria que les permite residir y trabajar legalmente en el país. Y si no cambian su estatus, tendrían que salir el territorio estadounidense en septiembre con «la salvedad que reciban seis meses» para abandonar el país.
En julio, la jueza federal Trina Thompson había bloqueado la terminación del programa al considerar que la decisión del gobierno de cancelar el TPS estaba motivada por prejuicios raciales.
Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) apeló el fallo, argumentando que tenía plena autoridad para poner fin a la medida.
Con la resolución emitida el 20 de agosto, la Corte de Apelaciones dio luz verde al fin del TPS, aunque el proceso judicial continúa abierto. Mientras tanto, las personas beneficiadas podrán permanecer de forma temporal en el país hasta que se definan las próximas acciones legales y administrativas.
El TPS fue creado en 1990 como un alivio humanitario para ciudadanos de países afectados por desastres naturales, conflictos armados u otras emergencias extraordinarias.

