El gobierno mexicano elevó los estímulos fiscales para reducir el impacto del encarecimiento internacional del petróleo. Hacienda absorberá el 100% del IEPS del diésel hasta el 18 de septiembre.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum aumentó los subsidios fiscales a las gasolinas y al diésel para contener el impacto del alza internacional de los precios de los combustibles.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) elevó los estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) durante la semana del 12 al 18 de septiembre.
La medida busca evitar que el incremento del petróleo se traslade directamente a los consumidores y termine presionando todavía más la inflación.
Hacienda absorbe todo el IEPS del diésel
El cambio más importante corresponde al diésel.
Hacienda estableció un estímulo fiscal equivalente al 100% del IEPS para este combustible durante la semana en curso.
La medida representa un aumento considerable frente al estímulo aplicado durante las semanas anteriores y busca contener el impacto del encarecimiento del petróleo sobre el transporte de carga.
El gobierno también aplica un apoyo adicional por litro de diésel para evitar que el aumento internacional se refleje completamente en el precio final.
También aumenta el subsidio a las gasolinas
Hacienda incrementó además los estímulos para las dos principales gasolinas.
Para la gasolina Magna, el estímulo fiscal aumentó hasta 51.43%, frente al 31.45% de la semana anterior.
En el caso de la gasolina Premium, el estímulo subió hasta 45.69%, desde 23.90%.
Con estos apoyos, el gobierno busca amortiguar el impacto del petróleo caro y evitar aumentos bruscos en las estaciones de servicio.
Gobierno busca contener la inflación
El precio de los combustibles tiene un impacto que va más allá de los automovilistas.
Un aumento sostenido del diésel puede elevar los costos del transporte de mercancías.
Esto puede trasladarse posteriormente a alimentos, productos básicos y otros bienes.
Por esa razón, el gobierno de Sheinbaum utiliza los estímulos fiscales como una herramienta para reducir la presión sobre los precios internos.
La medida ocurre en un momento de fuerte volatilidad en los mercados energéticos internacionales, impulsada por el conflicto en Medio Oriente.
Gasolina regular con referencia de 24 pesos por litro
Además de los estímulos fiscales, el gobierno mantiene un acuerdo voluntario con empresarios gasolineros para evitar aumentos excesivos.
La referencia establecida es de 24 pesos por litro para la gasolina regular ($5.32 el galón) y 27 pesos para el diésel ($5.96 el galón). La gasolina especial cuesta 28.58 pesos el litro ($6.35 el galón).
El objetivo es que los consumidores no reciban de manera inmediata todo el impacto de las variaciones internacionales del petróleo.
Sin embargo, los precios pueden variar entre regiones y estaciones de servicio.
El costo para las finanzas públicas
El mecanismo permite contener los precios, pero también tiene un costo para el gobierno.
Al reducir el IEPS que pagan los consumidores, Hacienda recauda menos recursos por la venta de combustibles.
Además, Pemex absorbe parte del costo de mantener contenidos los precios.
Estimaciones citadas por medios mexicanos calculan que el esquema de subsidios representa alrededor de 11,000 millones de pesos mensuales entre Hacienda y Pemex.
La estrategia genera así un dilema para el gobierno: proteger a los consumidores de un aumento abrupto de los combustibles o preservar mayores ingresos fiscales.
¿Hasta cuándo estará vigente el subsidio?
Los estímulos anunciados actualmente corresponden al periodo comprendido entre el 12 y el 18 de septiembre de 2026.
Hacienda deberá definir posteriormente si mantiene, aumenta o reduce los apoyos, dependiendo de la evolución de los precios internacionales del petróleo y de las condiciones del mercado.
Por ahora, la administración de Sheinbaum apuesta por absorber una mayor parte del impuesto para evitar que el encarecimiento internacional de los combustibles golpee directamente al bolsillo de los mexicanos.
La decisión coloca nuevamente a los precios de la gasolina y el diésel en el centro del debate económico del país.



