Por: Redacción Vision360 News
Los Ángeles, California. La población sin hogar en Los Ángeles volvió a aumentar, pese a los millonarios recursos destinados a combatir la crisis. Tras dos años consecutivos de descensos durante la administración de la alcaldesa Karen Bass, la situación registró un nuevo deterioro.
Según datos filtrados de la Auditoría Anual de Personas sin Hogar de la Autoridad de Servicios para Personas sin Hogar de Los Ángeles (LAHSA), la ciudad contabilizó 45,194 personas en situación de calle, lo que representa un incremento del 3.4 % respecto al año anterior.
El dato que más preocupa a las autoridades y organizaciones sociales es el aumento del 7.9 % en la población no albergada, es decir, quienes viven a la intemperie en tiendas de campaña, refugios improvisados o vehículos.
Millonarias inversiones no frenan la crisis
Los resultados han generado cuestionamientos sobre la efectividad de los programas financiados con fondos públicos. Cada año, Los Ángeles destina cientos de millones de dólares a iniciativas como Inside Safe, creadas para retirar campamentos y trasladar a las personas a hoteles, moteles o albergues temporales.
Sin embargo, las inversiones no han logrado detener el crecimiento de la población sin hogar en Los Ángeles, debido a varios factores que afectan la capacidad de respuesta de las autoridades.
Recortes de fondos estatales y federales
La alcaldesa Karen Bass atribuyó el repunte a la reducción del financiamiento proveniente del estado de California y del gobierno federal.
Según explicó, California redujo en un 50 % los recursos destinados a la ciudad, lo que representó una disminución de 70 millones de dólares. Además, el aumento del costo de la vida ha complicado el acceso a una vivienda para miles de familias.
Crisis administrativa en LAHSA
Otro de los problemas señalados es la situación interna de LAHSA.
En junio de 2026, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD) congeló parte de los fondos federales destinados a la agencia después de auditorías que detectaron fallas en el control del dinero y retrasos en los pagos a organizaciones que brindan servicios a personas sin hogar.
Más personas llegan a la calle que las que logran salir
Aunque los programas municipales trasladaron a más de 6,000 personas desde las calles hacia alojamientos temporales, el incremento en los alquileres y el fin de varias medidas de protección implementadas durante la pandemia han provocado que nuevas familias caigan en la indigencia con mayor rapidez de la que el sistema puede atender.

La crisis cambia de rostro
La población sin hogar en Los Ángeles también enfrenta una transformación en la forma de vivir en las calles.
Un informe de la Corporación RAND concluyó que los grandes campamentos visibles en sectores como Hollywood y Venice han disminuido gracias a los operativos de limpieza. No obstante, muchas personas ahora duermen completamente a la intemperie, sin siquiera contar con una tienda de campaña.
Este fenómeno, conocido como rough sleeping, incrementa los riesgos para la salud, la seguridad y la supervivencia de quienes permanecen en las calles.
Karen Bass promete un nuevo modelo
La alcaldesa Karen Bass reconoció las deficiencias del sistema y aseguró que es necesario reformar el modelo de atención.
«Por 30 años, esta ciudad ha manejado su respuesta a la indigencia a través de LAHSA, y las auditorías y las cortes han dejado claro lo que los angelinos ya veían en las calles: el dinero no se rastreaba. La ciudad debe construir algo mejor, centrado en los resultados y en la gente, no en la burocracia».
La población sin hogar en Los Ángeles seguirá en el centro del debate
El aumento de la población sin hogar en Los Ángeles representa uno de los principales desafíos sociales para la ciudad. Además del impacto humanitario, el repunte amenaza con convertirse en un tema clave durante los próximos procesos electorales en California, donde la gestión de la crisis será uno de los principales puntos de discusión.

