Un total de 7,667 muertos y desaparecidos en rutas migratorias alrededor del mundo en 2025, debido a la pobreza que obliga a miles de personas a buscar mejores oportunidades de vida fuera de sus países, reportó este 26 de febrero la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que insta a los gobiernos a desarmar las redes de tráfico ilícito que explotan a migrantes y ponen en riesgo sus vidas.
“La continua pérdida de vidas en las rutas migratorias es un fracaso mundial que no podemos aceptar como algo normal”, dijo la directora general de la OIM, Amy Pope, quien explicó que cuando las rutas seguras están fuera del alcance de algunos migrantes, se ven obligados a emprender viajes peligrosos y a caer en manos de contrabandistas y traficantes de personas.
“Debemos actuar ahora para ampliar las rutas seguras y regulares, y garantizar que se pueda llegar a las personas necesitadas y protegerlas, independientemente de su estatus migratorio”, añadió la directora general de la OIM.

El reporte detalla que las travesías marítimas están entre las rutas más mortíferas, ya que al menos 2,185 personas murieron o desaparecieron en el Mediterráneo, mientras que 1,214 se registraron en la ruta África Occidental-Atlántico hacia las Islas Canarias.
La cifra, incluso, puede ser mayor, pues el informe destaca que otras 1,500 personas fueron reportadas como desaparecidas en el mar; mientras que 270 restos humanos aparecieron en costas mediterráneas sin estar relacionados con naufragios conocidos y 42 más fueron encontrados a la deriva en el Atlántico, tras el intento fallido de llegar a Brasil y el Caribe.
Esta tendencia continúa en 2026. De enero al 24 de febrero se contabilizaron 606 muertos en el Mediterráneo, pero también hay informes de cientos de personas desaparecidas en el mar. Solo en las últimas dos semanas, 23 restos humanos han aparecido en las costas del sur de Italia y Libia.

América, Asia y África
En América se registraron 409 muertos en 2025, y aunque es el dato anual más bajo desde que la OIM comenzó a recopilar información en 2014, esto se debe, probablemente, a que menos personas tomaron rutas irregulares peligrosas, como cruzar la selva del Darién entre Colombia y Panamá o la frontera entre Estados Unidos y México.
Sin embargo, la organización aclara que el número puede aumentar, ya que por retrasos en la elaboración de informes oficiales de las cifras para 2025 en las Américas, probablemente, no se concluyan hasta mediados de 2026.

En Asia y la ruta oriental, desde África, específicamente Yemen y los países del Golfo, 2025 fue otro año mortífero, ya que se registraron más de 3,000 muertes durante la migración en Asia, lo que convierte este año en el más mortífero registrado para los migrantes en esta ruta por tercer año consecutivo.
Esta tendencia se debe al elevado número de muertes de afganos que huyen de su país, con 1,540 fallecidos reportados; la Ruta Oriental también experimentó un marcado aumento, con 922 muertes, en comparación con las 558 de 2024. Casi todos los fallecidos en esta ruta en 2025 eran etíopes, muchos de los cuales perdieron la vida en tres naufragios masivos que se cobraron más de 180 vidas cada uno.

La persistencia de estas muertes refleja la proliferación de redes de trata y tráfico ilícito de migrantes, que siguen explotando la desesperación de personas en movimiento en rutas migratorias, exponiéndolas a la violencia, abusos y travesías que ponen en peligro su vida.
Ante tan lamentable realidad, la OIM pide a los gobiernos y sus socios intensificar las operaciones de búsqueda y rescate de migrantes, para prevenir más pérdidas de vidas, fortalecer la cooperación internacional para desmantelar las redes criminales y ampliar las vías migratorias seguras y regulares, con el objetivo de que las personas no se vean obligadas a caer en manos de los traficantes.

