El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó hoy controversia internacional tras publicar en su cuenta de Twitter un mensaje en el que manifiesta su apoyo directo al candidato presidencial hondureño Tito Asfura, del Partido Nacional.
En su declaración, Trump aseguró que “la democracia está en juicio” en las próximas elecciones del 30 de noviembre en Honduras y enmarcó el proceso electoral dentro de un conflicto ideológico entre lo que denomina “libertad” y “narcocomunismo” en Latinoamérica.En su mensaje, Trump cuestionó la influencia del presidente venezolano Nicolás Maduro y lo acusó de expandir su poder político en la región, comparándolo con los gobiernos de Cuba y Nicaragua.
Frente a este panorama, destacó la figura de Tito Asfura como un “defensor de la democracia”, resaltando su gestión como alcalde de Tegucigalpa, donde, según Trump, logró llevar agua potable a millones de personas y pavimentar cientos de kilómetros de carreteras.
Trump también lanzó duras críticas contra la candidata Rixi Moncada, a quien señaló por admirar públicamente a Fidel Castro, y acusó al tercer aspirante presidencial, Salvador Nasralla, de servir como instrumento político para dividir el voto opositor y favorecer, según su argumento, a la izquierda en Honduras.
Trump afirmó que Nasralla “no es un aliado confiable de la libertad” y lo vinculó con el actual gobierno de Xiomara Castro, a quien acusó de simpatizar con corrientes comunistas.
El exmandatario estadounidense hizo un llamado directo al electorado hondureño para que “no sea engañado nuevamente” y afirmó que su única posible relación de cooperación sería con Asfura, a quien considera un aliado potencial contra el comunismo en la región.
Este pronunciamiento público marca una inusual intervención explícita en la política interna hondureña por parte de un expresidente de Estados Unidos y ha generado reacciones diversas tanto entre analistas políticos como entre actores diplomáticos en Centroamérica.

