El Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos hondureños y nicaragüenses en Estados Unidos venció el 5 de julio de 2025, según información de USCIS.
Quienes tenían este beneficio migratorio quedan sin protección legal para vivir y trabajar en Estados Unidos después de esa fecha, y con posibilidad que se les otorguen órdenes de deportación.
Los beneficiarios tienen 60 días para abandonar el país voluntariamente y podrían enfrentar ordenes deportación.
Honduras y Nicaragua recibieron el TPS como una ayuda para estos países debido a los daños causados por el huracán Mitch en 1998.

